Empresa de gigantes
Casi todos los líderes han sido grandes padrinos a lo largo de su carrera. Comprendieron que los mejores líderes cumplen esta norma de la sabiduría popular: ayudar a los que son mejores que uno mismo y mirar como nos honran. David Ogilvy simbólizo maravillosamente esta noción. En el momento de ascender a alguien al puesto de jefe de agencia, Ogilvy le envía al elegido una muñeca rusa. Tras haber sacado la docena de muñecas de madera contenidas unas en otras, el nuevo promovido llega a la más pequeña y encuentra este mensaje: 'Si cada uno de nosotros contrata personas que son más pequeñas que él, seremos una empresa de enanos. Pero si cada uno de nosotros contrata personas que son más grandes que él, seremos una empresa de gigantes. '
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